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jueves 21 de enero de 2010



y la luz baja siempre gana...

un comienzo de año complejo, acciones de bolsas de la vida y digamos, están en picada, no hay mucho aliento para seguir sonriendo, las energías, esas hermosas ganas se van apagando, esa vieja y hermosa linterna y aquellas baterías alcalinas de los 80' casi ya no ayudan.
Estamos obligados a encender una luz, y muchas veces pensamos... ¿qué encenderé hoy? y prendemos esa luz encandilante, que es como que no dejara ni un lugar sin alumbrar, ella lo abarca todo, aquella luz genial, sin embargo esos pequeños detalles ella olvida, y humilla a estos sentimientos vulnerables, a los cuales no requieren la misma atención, y la tristeza se apodera y esa luz sólo refleja lo que le conviene y con el transcurrir de las milésimas de segundo...Bum! esta luz se desvanece y el pensamiento se apodera del lugar creando un ejercito de valientes seres insignificantes, que van incentivando a que este animal con "conciencia" se de cuenta de su grave error, por supuesto la tarea nada fácil es... el tiempo se detiene en este submundo...
...por otro lado ...
Las pequeñas pisadas, pero con un insolente andar demuestran todo su carácter ante aquel, sin importar las consecuencias, solo van jugando con su madre, aquella madre que ya no da de mamar, aquella madre que los reprendió en sus indolentes insinuaciones, algunas veces con pequeños sonidos, pero no creerán que ella no escucha, ella los llama y los reprende, los acaricia y comparte, esa sabiduría innata esa mirada que todo atrapa ese andar con elegancia, como quien olvida el día de su lujuria a cualquier transeúnte se insinuaba, su olor transmitia el placer a cada segundo se apoderaba, una orgía de noche de invierno la hacia como una de sus mejores experiencias, dominaba completamente todo, meses después su acto reflejo la insolencia de su decencia...
y la luz adecuada tomo de sus fuerzas y se auto encendió e iluminó las sombras y los lugares mas anteriormente iluminados, la calma reinaba y el silencio de la música era dueño de este gran escenario...



G.L.

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